Thursday, July 17, 2014

CAMBIOS EN LA PIEL POR EL ENVEJECIMIENTO:


Con el envejecimiento, la capa externa de la piel (epidermis) se adelgaza, aun cuando la cantidad de capas celulares permanece sin cambio alguno.

El número de células que contienen pigmento (melanocitos) disminuye, pero los melanocitos que quedan aumentan de tamaño, de modo que la piel envejecida aparece más delgada, más pálida y transparente (traslúcida). Las manchas pigmentadas grandes (denominadas manchas por la edad, manchas hepáticas o lentigos) pueden aparecer en áreas expuestas al sol.

Los cambios en el tejido conectivo reducen la resistencia y la elasticidad de la piel. Esto se conoce como elastosis y es especialmente pronunciada en las áreas expuestas al sol (elastosis solar). Esta afección produce la apariencia correosa, deteriorada por la intemperie, común en granjeros, marineros y otras personas que pasan gran parte del tiempo al aire libre.

Los vasos sanguíneos de la dermis se vuelven más frágiles, lo cual lleva a que se presenten hematomas, sangrado debajo de la piel (a menudo llamado púrpura senil), hemangiomas capilares y afecciones similares.

Las glándulas sebáceas producen menos aceite a medida que usted envejece. Los hombres experimentan una mínima disminución, por lo general, después de los 80 años de edad, mientras que las mujeres producen gradualmente menos aceite después de la menopausia. Esto puede hacer que sea más difícil mantener la humedad de la piel, lo que causa resequedad y picazón.

La capa de grasa subcutánea se adelgaza, lo que reduce su aislamiento y amortiguación normal. Esto incrementa el riesgo de lesión de la piel y reduce la capacidad de conservar la temperatura corporal. Debido a que usted tiene menos aislamiento natural, puede sufrir de hipotermia en clima frío.

Algunos medicamentos son absorbidos por la capa grasa y la pérdida de dicha capa cambia la manera como actúan dichos medicamentos.

Las glándulas sudoríparas producen menos sudor. Esto hace que sea más difícil mantenerse fresco y usted llega a tener más riesgo de sobrecalentarse o de sufrir insolación.

Las neoplasias como papilomas cutáneos, verrugas y otras manchas son comunes en las personas mayores.

próxima publicación:Efectos de los cambios
tomado del Instituto nacional de la Salud



EFECTO DE LOS CAMBIOS EN LA PIEL


A medida que usted envejece, se incrementa el riesgo de que se produzcan lesiones en la piel. La piel es más delgada, más frágil y se pierde la capa protectora de grasa subcutánea. Además, se puede disminuir la capacidad de sentir el tacto, la presión, la vibración, el calor y el frío. De esta manera, la piel está en mayor riesgo de lesionarse.

Frotar o halar la piel pueden causar desgarros cutáneos y los vasos sanguíneos frágiles se rompen fácilmente. Se pueden formar hematomas y acumulaciones de sangre planas (púrpura) y elevadas (hematomas), incluso después de una lesión menor.

Esto se observa principalmente en la superficie externa de los antebrazos, pero puede ocurrir en cualquiera otra parte del cuerpo. Los cambios en la piel y la pérdida de grasa subcutánea combinados con la tendencia a ser menos activo, al igual que algunas deficiencias nutricionales y otras enfermedades contribuyen a la aparición de úlceras de decúbito.

La piel envejecida se repara a sí misma más lentamente que la piel joven. La curación de una herida puede ser hasta 4 veces más lenta, situación que contribuye a la generación de úlceras de decúbito e infecciones. La diabetes, los cambios en los vasos sanguíneos, la disminución de la inmunidad y factores similares también afectan la curación.

Próxima publicación: problemas comunes.
Tomado del Instituto Nacional de la Salud


PROBLEMAS COMUNES EN LA PIEL DE LOS ADULTOS MAYORES


Los trastornos de la piel son tan comunes en todos los adultos mayores que a menudo es difícil diferenciar los cambios normales de los que están relacionados con un enfermedad. Más del 90% de todas las personas adultas mayores tiene algún tipo de trastorno de la piel.

Los trastornos de la piel pueden ser causados por muchas afecciones, como:

Enfermedades vasculares como la arteriosclerosis
Diabetes
Cardiopatía
Enfermedad hepática
Deficiencias nutricionales
Obesidad
Reacciones a medicamentos
Estrés
Otras causas de cambios en la piel:

Alergias a plantas y otras sustancias
El clima
Prendas de vestir
Exposición a químicos industriales y domésticos
Calefacción en la casa
La luz solar puede causar:

Pérdida de la elasticidad (elastosis)
Neoplasias cutáneas no cancerosas (queratoacantomas)
Cambios en el pigmento como las manchas por la edad
Engrosamiento de la piel
Asimismo, la exposición a los rayos solares también ha sido relacionada directamente con los cánceres de piel, incluso el epitelioma de células basales, el carcinoma escamocelular y el melanoma.

Próxima publicación: prevención.
Tomado del Instituto Nacional de la Salud



PREVENCIÓN DE DAÑOS EN LA PIEL

Puesto que la mayoría de los cambios de la piel están relacionados con la exposición al sol, la prevención es un proceso de toda la vida.

Evite las quemaduras solares en la medida de lo posible.

Use un protector solar de buena calidad cuando esté al aire libre, aun en el invierno.
Use prendas de vestir protectoras y sombreros cuando sea necesario.
La buena nutrición y el consumo de líquidos suficientes también son de gran ayuda, pues la deshidratación aumenta el riesgo de lesión en la piel. Algunas veces, las deficiencias nutricionales menores pueden ocasionar erupciones, lesiones cutáneas y otros cambios de la piel incluso si usted no tiene otros síntomas.

Mantenga la piel humectada con lociones, de preferencia en base a Aloe-vera. No use jabones con mucho perfume. No se recomienda el uso de aceites de baño, dado que pueden hacer que usted se resbale y caiga. La piel humectada es más cómoda y sanará más rápidamente




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